Imagina la escena: una administradora de fincas, confiada por los vecinos, decide traicionar esa confianza y acaba llevándose nada menos que 50.000 euros de la comunidad en Palma. La mujer, que ahora vive en la Península, se declaró culpable a través de videoconferencia en un juzgado de lo Penal. Su historia es un recordatorio doloroso de lo que puede suceder cuando se confía demasiado.
Una condena y un acuerdo
La sentencia fue clara: un año y medio de prisión, aunque hay un matiz. Si no vuelve a delinquir en tres años y paga unos 67.855 euros, no tendrá que pisar la cárcel. Esto incluye los 50.000 euros que se apropió más otros 17.855 en intereses, todo ello a devolver en un plazo de dos años.
A sus 53 años, esta administradora asumió el control de una comunidad en Son Gotleu desde 2014, siendo la única con acceso a las cuentas del vecindario. Pero al parecer su ambición le pudo y decidió sacar ese dinero para beneficio propio, dejando a los residentes pasmados cuando descubrieron el atraco.
No fue hasta julio de 2020 que la Policía Nacional hizo su trabajo y arrestó a esta mujer tras recibir la denuncia por parte de los afectados. Ahora sólo queda esperar que todos aprendan la lección: confiar es fácil, pero hay que tener cuidado con quién le das tus llaves.

