La noche del martes, el tranquilo ambiente de s’Illot, en Manacor, se vio sacudido por una tragedia inesperada. Un hombre colombiano de 40 años perdió la vida al caer desde varios metros de altura en un edificio residencial mientras intentaba escapar de la Policía. Todo comenzó cuando este individuo, visiblemente ebrio, decidió ir a la casa de su expareja con quien aún vivía a pesar de haber terminado su relación hace unos meses. Lo que debería haber sido una simple visita terminó en una fuerte discusión.
Una pelea y un final desgarrador
Alrededor de las 22:40 horas, los gritos provenientes del piso alertaron a los vecinos, quienes no dudaron en llamar al 112. En cuestión de minutos, varias patrullas de la Policía Nacional y Local llegaron al lugar. Mientras tanto, desde la terraza, la mujer pedía auxilio desesperadamente. Fue entonces cuando el hombre optó por escapar hacia las escaleras y subió hasta la azotea.
Pero el desenlace fue trágico. Mientras los agentes lo buscaban frenéticamente, un estruendo hizo eco en el vecindario: había caído al vacío tras acceder al edificio contiguo tras saltar una pequeña valla. Los policías encontraron su cuerpo inerte en un patio interior; había fallecido casi instantáneamente.
Aunque sus vidas estaban entrelazadas por un hijo común y otro fruto de una relación anterior que también estaba presente esa noche, no había denuncias previas por malos tratos entre ellos y se descarta cualquier implicación externa en esta fatal caída.
El despliegue policial fue notable y generó gran expectación entre los vecinos que atestiguaron cómo se desarrollaba esta dramática situación.

