La tranquilidad de Manacor se ha visto sacudida por unos sucesos que han dejado a más de uno con la piel de gallina. La Policía Nacional ha arrestado a dos menores, ambos de origen magrebí, acusados de haber robado en tres hogares de la ciudad. Estos chicos no tuvieron reparos en forzar puertas y ventanas de plantas bajas para llevarse dinero, joyas y otros objetos que seguro tenían un gran valor sentimental para sus dueños.
Todo comenzó la semana pasada, entre el jueves y el domingo. Durante esos días, los vecinos comenzaron a alarmarse al recibir noticias sobre tres robos en viviendas mientras sus propietarios estaban fuera. La Policía Judicial se puso manos a la obra y comenzó su investigación. Lo curioso es que todos los robos se habían producido antes de las 20:00 horas, justo cuando muchos regresaban a casa.
Método habitual y descuidos peligrosos
No hay duda, estos ladrones tenían un modus operandi claro: apuntaban a plantas bajas o casas unifamiliares, entraban con facilidad tras forzar alguna entrada y se llevaban lo que encontraban. Una víctima recordó cómo aquel día había visto a dos chicos merodeando por su calle, mirando hacia las ventanas e incluso fisgoneando dentro de coches aparcados.
A medida que avanzaba la investigación, los agentes lograron identificar y localizar a los sospechosos en casa de uno de ellos. Allí fueron arrestados y llevados a comisaría. Los policías también recuperaron una buena parte de los objetos robados, que ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios. Pero esto no acaba aquí; la investigación sigue abierta porque se han encontrado más objetos sustraídos y aún queda mucho por descubrir sobre este asunto.

