En una de esas noches que deberían ser tranquilas, un grupo de jóvenes se convirtió en el terror de una chica que solo intentaba volver a casa. La UFAM de la Policía Nacional ha dado un paso al frente y ha detenido a dos hombres de origen argelino, acusados de manosear y robarle su patinete cerca del parque Wifi de Palma. Un acto despreciable que no podemos pasar por alto.
Un ataque brutal e inaceptable
Los hechos, ocurridos en noviembre, revelan lo peor de la humanidad. La víctima relató cómo fue acorralada por un grupo que le bloqueó el paso. Mientras uno de ellos la empujaba con fuerza contra un coche, otro le sujetaba las manos y la cabeza como si fuera un objeto. En ese momento, se sintió completamente vulnerable y aterrorizada; los tocamientos en sus zonas íntimas fueron solo el colofón a una agresión que nunca debió suceder.
A pesar del pánico, ella tuvo el valor suficiente para gritar pidiendo ayuda. Fue así como los agresores se dieron a la fuga: uno montando su propio patinete mientras ella quedaba tirada en la acera, desvalida y asustada.
La investigación comenzó cuando esta valiente chica decidió presentar una denuncia ante la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM). Gracias a su testimonio y al trabajo incansable de los investigadores, pronto identificaron a los presuntos culpables. Uno fue arrestado en la estación Intermodal, mientras que el segundo cayó en manos del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) cerca de Son Gotleu.
No podemos quedarnos callados ante estos actos; es fundamental seguir luchando para garantizar nuestra seguridad y protegernos unos a otros. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. Estos episodios nos recuerdan que debemos estar atentos y unidos como comunidad.

