La mañana del domingo se tornó oscura para muchas familias en Palma. La Policía Local ha confirmado que la pequeña víctima del atropello en el Coll d’en Rabassa tenía tan solo tres años. Al principio, se había difundido erróneamente que contaba con siete, pero la realidad es aún más desgarradora. Este fatídico incidente no solo ha dejado un vacío inmenso, sino también una profunda confusión en torno a lo sucedido.
Un momento devastador para todos
El lugar del accidente es un habitual punto de encuentro para familias que se dirigen al campo de fútbol del Collerense. «Lo vivimos en carne propia porque mi hija tenía partido ese día. Escuchamos un ruido aterrador y cuando salimos, nos encontramos con la escena más dura imaginable», relataba una testigo con lágrimas en los ojos. El caos y el horror se apoderaron del ambiente mientras los servicios de emergencia hacían todo lo posible por ayudar.
Lamentablemente, la pequeña no sobrevivió al impacto; su madre y su abuela sufrieron heridas graves y están siendo atendidas en hospitales cercanos. Lo que parecía ser un día normal para disfrutar del deporte familiar se convirtió en una pesadilla que nadie podrá olvidar.
A medida que las horas pasaban y las investigaciones avanzaban, los agentes comenzaron a esclarecer lo ocurrido. La principal línea apunta a una posible indisposición del conductor implicado, un hombre de 51 años que viajaba con su familia. No obstante, aún quedan muchas preguntas sin respuesta sobre cómo pudo suceder algo tan trágico.
A pesar de estar consciente y sin lesiones aparentes tras el accidente, el hombre fue trasladado para una valoración médica completa. Las pruebas iniciales indican que no había consumido alcohol, pero eso no disminuye el dolor ni la indignación entre quienes presenciaron este terrible evento.
Los psicólogos ya han sido convocados para asistir a los familiares afectados por esta tragedia insostenible. En medio de tanto sufrimiento, queda claro que esta comunidad está unida por el luto y la búsqueda de respuestas ante lo inaceptable: perder a una vida tan pequeña e inocente debería hacernos reflexionar sobre nuestra responsabilidad como sociedad.

