En un juicio que ha conmocionado a muchos, un hombre ha compartido su dolorosa experiencia tras ser víctima de una agresión sexual en 2019. Este lunes, frente a la Audiencia de Palma, el denunciante no pudo contener las lágrimas al relatar cómo aquel encuentro se tornó en una pesadilla. «Era evidente que su intención era hacerme daño y retenerme allí», afirmó con voz temblorosa.
Una conexión inesperada y aterradora
Todo comenzó cuando conoció al acusado a través de la aplicación Grindr, un espacio donde muchos buscan compañía, pero donde él encontró algo muy diferente. «Llegué a su casa y me ofreció cocaína; ya desde el principio, la situación se sentía extraña», recordó el hombre, añadiendo que trató de escapar cuando llegó otro chico.
El 6 de julio de ese año, después de varios intentos por parte del acusado de convencerlo para quedar, finalmente accedió a ir a su domicilio a cambio de 80 euros. Pero lo que debería haber sido un encuentro sin complicaciones pronto se convirtió en una escena aterradora. «Una vez dentro, me encerró y… era él», narró con angustia mientras su voz quebrantaba el silencio del tribunal.
Aquel día cambió su vida para siempre. Según sus palabras, fue agredido brutalmente: «Me introdujo los dedos en el ano y me forzó con un consolador; yo tenía tanto miedo que no sabía qué hacer». A través de un biombo, para evitar ver al presunto agresor, revivió momentos horrendos donde este parecía disfrutar del sufrimiento ajeno como si fuera un juego sádico.
El Ministerio Público ha reclamado una condena contundente: 10 años de cárcel para el acusado y una indemnización de 20.000 euros por los daños morales ocasionados. Un dato escalofriante es que la víctima vivió horas infernales antes de poder escapar; logró salir gracias a que el propietario escuchó golpes en la puerta y le permitió huir.
Después del incidente, la angustia y el miedo han marcado cada día del denunciante, quien decidió dar este valiente paso al presentar la denuncia ante la Guardia Civil.

