En la tranquila noche de este lunes, un insólito suceso sacudió el Polígono de Levante en Palma. A eso de las 00:30 horas, una mujer de 31 años, al volante y triplicando la tasa máxima de alcohol, se convirtió en protagonista involuntaria de un choque que dejó varios vehículos bastante dañados.
La historia comienza cuando nuestra conductora, que aparentemente no tenía intención de parar, decidió girar en un cruce y terminaron impactando contra dos coches estacionados. Imagínate la escena: el ruido del metal retumbando contra metal y los daños que provocó, uno de los vehículos ni siquiera quedó en su lugar original. Todo esto sin que ella sufriera ni un rasguño.
Una prueba que lo dice todo
Al llegar al lugar del accidente, una unidad especializada se encontró con una situación alarmante. La mujer mostraba síntomas claros de haber estado disfrutando demasiado del alcohol esa noche. Así que no hubo más remedio que someterla a la famosa prueba del etilómetro; el resultado fue abrumador: 0,75 mg/l, cuando la legalmente permitido es mucho menos.
A raíz de esto, los agentes le informaron sobre su condición como investigada por un delito contra la seguridad vial. Aunque no fue detenida, sí deberá presentarse ante las autoridades judiciales cuando se le requiera. Esto nos deja pensando: ¿hasta cuándo seguiremos viendo estos episodios donde irresponsabilidad y falta de control ponen en peligro a otros?