En la tranquila localidad de Sant Ferran, un giro inesperado convirtió la convivencia en un verdadero infierno. La Guardia Civil de Formentera se vio envuelta en un caso escalofriante cuando dos hombres, ambos de origen magrebí, fueron detenidos por intentar estrangular a su compañero de piso. La víctima, un hombre de 44 años que compartía hogar con sus agresores, logró pedir ayuda justo antes de que la situación se tornara mortal.
Todo comenzó cuando este hombre aterrorizado llamó a los agentes para informarles que había sido brutalmente golpeado y que sus compañeros intentaron acabar con su vida. Cuando la Benemérita llegó al lugar, lo encontró en plena calle, lleno de lesiones y con un miedo palpable. Rápidamente lo trasladaron a un centro sanitario para recibir atención médica mientras iniciaban una investigación.
Una confrontación peligrosa
A medida que los agentes reunían información sobre el trío, decidieron dirigirse a la vivienda donde ocurrieron los hechos. Al llegar allí, se encontraron con dos hombres visiblemente alterados y agresivos, quienes no dudaron en encararse con los guardias civiles. Para colmo, ambos parecían estar bajo los efectos del alcohol.
La tensión creció hasta el punto en que fue necesaria la intervención de otra patrulla de la Policía Local para proceder con las detenciones. Y aquí viene lo más inquietante: ambos detenidos ya tenían antecedentes por diversos delitos. Sin duda, una situación alarmante que deja claro que algunas convivencias pueden ser todo menos pacíficas.