Este miércoles, la mañana amaneció con una noticia que nos deja el corazón encogido. Un corredor de montaña, un hombre español de 51 años, fue hallado sin vida en Andratx tras sufrir una caída, según indican las primeras investigaciones. Todo comenzó cuando salió a correr por el Coll de sa Gramola alrededor de las cuatro de la tarde del día anterior. Aparentemente, todo iba bien; un testigo lo vio cerca de las seis, fatigado pero avanzando por un sendero marcado.
La angustia se apodera de los familiares
Sin embargo, algo no cuajó esa noche. Tenía que estar llamando a su mujer antes de las ocho y media, pero no hubo noticias suyas. La preocupación creció y sus familiares decidieron actuar; a las nueve se lanzaron a la montaña junto a equipos de emergencia para buscar su coche. Pero el vehículo no estaba donde debía.
A las cinco de la mañana, después de horas angustiosas, los bomberos del parque de Calvià y Sóller se sumaron al operativo. Con unidades caninas y un helicóptero sobrevolando la zona, lograron encontrar su coche rápidamente. Sin embargo, lo peor estaba aún por llegar: alrededor de las 10:15 horas encontraron su cuerpo en la zona des Pas Gran.
Las primeras hipótesis apuntan a que pudo haber sufrido una caída debido a problemas relacionados con su diabetes. Ahora, la Guardia Civil investiga si fue un accidente o si quizás una bajada repentina de azúcar le jugó una mala pasada. Cada detalle cuenta en este triste relato; cada segundo perdido pesa como una losa sobre quienes lo conocían.