En una tranquila mañana en Santa Ponça, la rutina de compra de una mujer se transformó en una pesadilla. Mientras paseaba por los pasillos de un supermercado, fue víctima de un elaborado hurto orquestado por tres individuos. La Guardia Civil no tardó en actuar y logró detener a estos presuntos ladrones, dos hombres y una mujer de nacionalidad rumana que idearon un plan para robarle la cartera sin que ella lo notara.
Una maniobra astuta pero despreciable
Todo ocurrió cuando uno de ellos se interpuso en el camino con un carrito, creando una distracción perfecta. Justo cuando la mujer estaba ocupada, otro aprovechó para sustraer su monedero del bolso. Fue solo al llegar a la caja cuando se dio cuenta del robo y decidió presentar una denuncia ante la Guardia Civil de Calvià.
A partir de ahí, los agentes del Área de Investigación pusieron manos a la obra. Revisaron las cámaras del supermercado y pudieron identificar claramente cómo habían llevado a cabo el hurto, pese a sus intentos por ocultar sus rostros. En cuestión de horas, localizaron a los sospechosos en el hotel donde se estaban hospedando y procedieron a su detención.
Hoy mismo, estas tres personas han pasado ya a disposición judicial. Una historia que nos recuerda lo vulnerables que podemos ser en momentos tan cotidianos como hacer la compra.