En una mañana cualquiera del 25 de marzo, el bullicio de s’Hort del Rei se vio interrumpido por una escena que muchos podrían haber pasado por alto. Un joven senegalés, de tan solo 24 años, estaba ofreciendo su mercancía a los viandantes: camisetas y conjuntos deportivos que llamaban la atención de quienes paseaban por allí. Sin embargo, lo que comenzó como un simple día de compras se tornó en un episodio más de la lucha contra la venta ambulante ilegal.
La intervención policial
Agentes de la Comisaría de Policía Comunitaria, atentos y decididos, estaban patrullando cuando notaron al vendedor. No dudaron en acercarse para comprobar qué estaba pasando y lo que encontraron fue un total de 97 prendas deportivas, todas ellas bajo el manto de la propiedad industrial. Al darse cuenta de la situación, el joven intentó escapar, pero los policías fueron rápidos y lo interceptaron antes de que pudiera desaparecer entre la multitud.
Tras informarle sobre su condición como investigado no detenido por un presunto delito contra la propiedad industrial, quedó claro que sus planes se habían desvanecido. Las camisetas –muchas de ellas representando a diferentes equipos– fueron confiscadas y ahora reposan en dependencias policiales, mientras él enfrenta las consecuencias legales.
Este tipo de operaciones forman parte del esfuerzo constante para fomentar el civismo y la convivencia pacífica en Palma. La venta ambulante no autorizada es un asunto serio y las autoridades están decididas a mantener las calles limpias no solo de mercancías sospechosas, sino también del sentimiento incómodo que a veces genera este tipo de comercio. En definitiva, es una batalla diaria donde todos jugamos un papel importante.