Era una madrugada cualquiera en Palma, pero para Natalie Andersson, esa noche se tornó en una pesadilla. Volvía sola a casa cuando un hombre, salido de la nada, la tiró al suelo y la golpeó sin piedad intentando arrebatarle su collar. «Volvía tranquila a mi casa cuando sentí cómo me agarraba del cuello», cuenta con la voz temblorosa. Era alrededor de las 2.00 horas y el lugar era la calle Marquès de la Sènia, un rincón que normalmente no da miedo.
Un ataque inesperado
La sorpresa fue brutal; él se acercó por detrás como si fuera un depredador acechando a su presa. La víctima intentó defenderse mientras el agresor forcejeaba por quitarle el bolso. A pesar de sus esfuerzos, logró evitar que le robara su pertenencia más preciada, pero no pudo hacer nada contra el ladrón que sí se llevó su teléfono móvil antes de desaparecer en un vehículo que lo esperaba.
El hombre era pequeño y llevaba una gorra junto con una chaqueta negra y unos vaqueros. Cuando Natalie comenzó a gritar, se dio cuenta de que los gritos sonaban como una señal para él; rápidamente regresó al coche y desapareció en la noche. Tras lo sucedido, ella quedó magullada pero decidida a hacer algo: «Estoy bien, solo un poco golpeada», decía mientras se dirigía al centro de salud de Son Pisà para recibir atención médica.
Natalie está decidida a no dejar esto pasar; ha lanzado un llamado desesperado a los vecinos: «Si alguien escuchó mis gritos entre las 2.05 y las 2.10 o tiene información sobre ese coche, ¡por favor contáctenme!». Tiene claro que este robo parecía estar planeado: «Probablemente estaban esperando a alguien vulnerable como yo». La Policía Nacional ya ha iniciado una investigación para dar con este individuo que arruinó su tranquilidad nocturna.