La historia que nos llega desde Palma es de esas que nos dejan el corazón encogido. El pasado 25 de marzo, la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional detuvo a un hombre de 55 años, originario de Sudamérica, por un acto horrible: besar en la boca y manosear a su sobrina menor.
Todo ocurrió en el hogar donde convivían. Según las investigaciones, este individuo no tuvo reparo en sentarse sobre las piernas de la niña y tocarla por encima de la ropa, mientras ella intentaba defenderse incluso mordiéndole el brazo. ¡Increíble! Y como si eso no fuera suficiente, durante una reunión familiar se percató de que su tío le hacía fotos desde debajo de la mesa.
Una alerta que no se podía ignorar
Los hechos se remontan al verano pasado, pero fue solo después de que la familia empezara a hablar del tema cuando todo salió a la luz. Los familiares actuaron rápidamente y dieron aviso a los agentes del grupo especializado en estos delitos, quienes abrieron una investigación que culminó con la detención del presunto agresor.
A veces parece increíble cómo algunos pueden tirar por la borda los valores más básicos y fundamentales. La valentía de esta pequeña al defenderse y el apoyo inmediato de su familia son recordatorios vitales para todos nosotros: nunca debemos quedarnos callados ante situaciones así. La justicia debe hacerse eco también en estos casos tan lamentables.