En una noche que comenzó como cualquier otra, el barrio de Son Cotoner, en Palma, se convirtió en escenario de un asalto a plena calle. Eran alrededor de las 2:15 de la madrugada del 22 de marzo cuando una mujer paseaba tranquilamente y fue sorprendida por dos jóvenes encapuchados. Con un cuchillo jamonero en mano, uno de ellos la agarró del cuello desde atrás, exigiendo su bolso. Sin dudarlo, le arrebataron no solo sus pertenencias, sino también las llaves de su coche antes de huir.
La persecución comienza
Afortunadamente, la Policía Nacional estaba alerta. Una patrulla que realizaba labores rutinarias detectó el vehículo robado en La Soledad y decidió iniciar una persecución. Lo que siguió fue un auténtico caos; el conductor, un joven ecuatoriano de 20 años, no pensó dos veces en circular en sentido contrario y a gran velocidad. La situación era crítica para los demás conductores hasta que finalmente se estrelló contra una pared.
A pesar del accidente, este chico intentó escapar a pie, ignorando las órdenes de los agentes que lo perseguían. Pero su suerte estaba echada; los policías lograron interceptarlo y descubrieron que tenía antecedentes penales y una orden pendiente de prisión.
No solo eso; entre sus pertenencias hallaron una tarjeta de crédito que no le pertenecía y comenzaron a investigar para devolverla a su propietario legítimo. Mientras tanto, el joven trató de esquivar responsabilidad alegando que no había sido él quien robó el bolso, sino que había recibido la idea del menor involucrado.
A medida que avanzaban las indagaciones, quedó claro que el menor también había jugado un papel crucial en todo este lío. Así fue como la Policía Judicial logró dar con él y detenerlo unos días después del atraco.
Parece ser que ambos tenían planes para vender el coche robado y repartirse las ganancias. La investigación sigue abierta y no se descartan más detenciones en este caso tan preocupante para nuestra comunidad.