Era una noche cualquiera en Palma, pero lo que sucedió sobre las 23.45 horas del 21 de marzo dejó a más de uno con la boca abierta. Un conductor, un chico rumano de 29 años, decidió que era buena idea huir de la policía a toda velocidad y sin encender ni una sola luz. ¿Te imaginas?
Una persecución emocionante
Todo comenzó cuando los agentes del Grupo de Acción Preventiva (GAP) estaban haciendo su ronda habitual en la Gran Vía Asima. De repente, vieron cómo un coche venía como una exhalación desde Camí dels Reis, realizando un cambio de sentido que no solo fue brusco, sino realmente peligroso. ¿Cómo se le ocurre a alguien hacer eso en medio de la noche?
Dos policías motorizados no dudaron en seguirlo. La situación se volvió tensa rápidamente: el coche iba tan rápido que casi parecía volar y otros conductores tenían que hacer malabares para evitar accidentes. El tipo apagó las luces y solo podían verlo cuando frenaba bruscamente, convirtiendo esa escena en algo digno de una película de acción.
Al final, lograron localizar el vehículo en una calle secundaria justo antes de perder al fugitivo de vista. Fue entonces cuando vieron a los ocupantes salir corriendo como si hubieran visto un fantasma. Los agentes no perdieron tiempo y comenzaron su búsqueda saltando muros y persiguiéndolos.
A unos minutos después, otros policías con un coche camuflado encontraron a dos chicos que encajaban con la descripción del conductor fugado. Tras dar explicaciones que dejaron más dudas que respuestas, uno coincidía físicamente con el sospechoso y llevaba unas llaves que casualmente eran del mismo modelo del coche abandonado.
Finalmente, tras varias comprobaciones y averiguaciones por parte de los agentes, descubrieron que el joven nunca había tenido carné de conducir. Así que ahora está bajo investigación por dos delitos relacionados con la seguridad vial y deberá presentarse ante el juez cuando lo requieran. Y como si fuera poco, también le cayó otra denuncia por no tener seguro y por no haber pasado la ITV.
El coche quedó retirado al depósito municipal mientras todos respiramos aliviados porque esta vez no hubo consecuencias fatales.