En una noche que prometía ser tranquila, la calma de Manacor se vio interrumpida por un intento de incendio que dejó a más de uno con el corazón en un puño. Un hombre, de nacionalidad española, fue detenido por la Policía Nacional tras presuntamente intentar prender fuego a la vivienda de un agente del cuerpo local con quien mantenía una enemistad desde hace años. La familia del funcionario, ajena al peligro, dormía plácidamente cuando se desencadenó esta peligrosa situación.
Una historia que no debería repetirse
Los detalles son escalofriantes: parece que el arrestado había recurrido a acelerantes para alimentar las llamas mientras sus víctimas dormían. La investigación comenzó en enero, cuando el agente afectado decidió dar un paso al frente y denunciar lo sucedido. Desde entonces, los investigadores han trabajado incansablemente para esclarecer los hechos.
No solo intentó incendiar su casa; las amenazas también fueron parte del juego macabro. Llamadas anónimas al móvil del policía y a su hogar se volvieron comunes, siempre cargadas de advertencias intimidatorias. Hasta llegó a llamar a la centralita de la Policía Local solicitando patrullas para situaciones inventadas. Todo esto lo llevó a convertirse en el principal sospechoso.
Finalmente, los agentes lograron identificarlo gracias a pistas que lo vinculaban con un caso antiguo en el que había estado involucrada la víctima. Este miércoles por la mañana, el sospechoso fue arrestado y se enfrenta ahora a cargos graves que podrían cambiarle la vida para siempre.