Capdepera se enfrenta a un nuevo capítulo en su historia policial. A partir del 1 de abril, la localidad se queda sin jefe de Policía Local, ya que el actual mando vuelve a su puesto en Palma. La noticia ha corrido como la pólvora entre los agentes, quienes han confirmado que no hubo previo aviso sobre este cambio. Al respecto, algunas voces del sindicato han manifestado: «Estamos contentos por su marcha», una afirmación que deja entrever el descontento acumulado.
Descontento y tensión en el cuartel
No es ningún secreto que el clima en el cuartel de Capdepera ha estado tenso desde hace tiempo. En noviembre pasado, los agentes llegaron al punto de suspender la Diada por falta de apoyo hacia su inspector jefe; solo nueve de los 43 efectivos se presentaron para un evento que, según ellos, era solo para sacar fotos y repartir medallas entre políticos y jefes. «Todo esto es una farsa», decían entonces.
A medida que pasaban los meses, las críticas hacia el jefe se intensificaron. Según fuentes sindicales consultadas, su gestión ha dejado mucho que desear: «Contamos con menos vehículos que nunca», lamentan. Además, han echado a dos compañeras muy queridas sin explicación alguna y han denunciado favoritismos al colocar a un amigo en un despacho cerrado, dedicado únicamente a ser su chófer.
La situación ha llegado a tal extremo que afirman que hasta el 1 de abril «ha actuado muchas veces al margen de la ley». Y como si esto no fuera suficiente, es el único funcionario del ayuntamiento que no registra sus entradas ni salidas del consistorio. La gota que colmó el vaso parece haber sido la eliminación de su plus de productividad tras varias denuncias interpuestas por los mismos sindicatos.
Así las cosas, Capdepera comienza una nueva etapa mientras sus policías esperan poder reconstruir lo dañado. Un reto emocionante pero necesario para recuperar la confianza y dignidad dentro del cuerpo.