En una historia que nos deja con el corazón encogido, la Guardia Civil ha dado un paso importante al detener a dos de los tres hombres que asaltaron a Gaspar Bonnín, un valiente anciano de 83 años, en su propia casa en Inca. Este ataque, que ocurrió el 22 de noviembre de 2024, empezó cuando unos tipos se presentaron en la puerta de Gaspar haciéndose pasar por revisores de gas. Todo sonaba tan convincente…
Cuando nuestro protagonista abrió la puerta, no tuvo tiempo ni de reaccionar. Uno de ellos se lanzó sobre él y lo introdujo a la fuerza dentro del hogar, donde lo ataron con bridas y le taparon la boca con un trapo para que no pudiera gritar. Mientras tanto, sus cómplices revisaban cada rincón en busca de algo valioso. Al final, lograron llevarse 2.500 euros y huyeron dejando atrás el miedo y la angustia.
La valentía ante el miedo
Afortunadamente, tras un rato que pareció una eternidad, Gaspar logró liberarse utilizando un cortauñas y fue su vecina quien alertó rápidamente a los servicios de emergencia. La Guardia Civil llegó al lugar poco después y gracias a una investigación meticulosa realizada por la Policía Judicial local, pudieron identificar una furgoneta sospechosa con matrículas dobladas.
Todo esto llevó a las detenciones recientes, aunque todavía hay más preguntas que respuestas ya que la Benemérita sigue investigando y no descarta más arrestos.
Días después del asalto, Gaspar compartió su experiencia con Ultima Hora y relató cómo uno de los ladrones le advirtió: «si me ves la cara te tendré que matar». Terribles palabras que nos recuerdan lo vulnerables que podemos ser. El anciano confesó sentirse desprotegido tras el incidente: «Me llevé un gran susto», dijo visiblemente afectado. Ahora ha decidido mantener siempre cerrada su puerta para poder dormir tranquilo.