La historia que traemos hoy es digna de una película de acción, pero no por las mejores razones. Un hombre de 46 años, originario de Argentina, decidió hacer algo insólito: entró al Depósito Municipal de Sa Riera y, como si estuviera en un videojuego, se llevó su coche dando marcha atrás y derribando la barrera que le impedía salir. La Policía Local de Palma ya lo tiene en el punto de mira por un delito leve de hurto.
Todo ocurrió el pasado 11 de febrero. Según los detalles compartidos por la misma policía en una nota oficial, el encargado del depósito denunció la desaparición del vehículo entre las 22.50 y las 23.20 horas del día 9. Este coche había sido retirado previamente porque estaba estacionado en un lugar prohibido, un vado permanente que no admite excusas.
Un escape poco convencional
Las grabaciones del lugar son reveladoras: ahí está nuestro protagonista saliendo como si no hubiera mañana, rompiendo la barrera a su paso sin pensarlo dos veces. Lo curioso es que aunque el vehículo estaba registrado a nombre de una empresa madrileña, quien lo tenía realmente había dejado de pagar por su uso tras firmar un contrato que le daba derecho a disfrutarlo.
Con toda esta información sobre la mesa, se lanzó una orden para localizar el coche y finalmente fue encontrado el 25 de febrero por agentes motorizados. El propietario fue convocado como testigo para aclarar lo sucedido, pero sus respuestas dejaron mucho que desear; no logró explicar cómo se había hecho con el automóvil ni por qué había sido visto por la policía justo una semana antes.
Así las cosas, los agentes le comunicaron que era investigado por apropiación indebida del vehículo al retirarlo sin autorización del depósito municipal. ¿El costo total? Una suma nada despreciable: 561,36 euros para la empresa concesionaria afectada. Ahora solo queda esperar a ver cómo termina esta inusual trama legal cuando sea citado ante el juez.