La madrugada del domingo nos dejó una historia digna de película. Un joven, al volante de un Toyota alquilado, protagonizó una espectacular y peligrosa persecución por las calles de Palma que acabó con un choque impresionante contra un coche de la Policía Local. Todo comenzó en Son Banya, cuando los agentes, atentos como siempre a lo que sucede a su alrededor, reconocieron el vehículo que llevaba tiempo sin ser devuelto al rent a car. Al intentar parar al conductor, este decidió que era mejor salir disparado.
Una locura descontrolada
A las 4:00 horas, el joven emprendió una huida frenética hacia Son Ferriol y luego se perdió por la calle Aragón. La situación exigió la intervención inmediata de más patrullas y el apoyo de la Policía Local. Su trayecto errático lo llevó hasta el polígono de Son Castelló antes de encaminarse hacia el camí vell de Bunyola. Y ahí fue donde todo terminó: un coche policial apareció repentinamente y ¡boom!, el impacto fue inevitable.
El resultado no fue solo material; el conductor quedó herido gravemente y tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital Son Espases. A su lado viajaban dos chicas, quienes afortunadamente sufrieron lesiones leves en comparación con él. La prueba de alcoholemia quedó pendiente debido a su estado crítico, pero es seguro que pronto se le harán análisis para verificar si había consumido alguna sustancia.
En resumen, una noche caótica que pudo haber terminado en tragedia total pero que deja claro cómo a veces nuestros jóvenes se lanzan sin pensar en las consecuencias. La Policía Nacional ha tomado las riendas del asunto para investigar lo ocurrido mientras nosotros reflexionamos sobre esta imprudencia tan desafiante.