La historia comenzó cuando la Policía Local de Sant Llorenç des Cardessar recibió una llamada que no podían ignorar. Se trataba de un apartamento turístico en sa Coma, que estaba cerrado y a punto de abrir sus puertas para la temporada. Sin embargo, dos individuos habían decidido hacer de este lugar su hogar temporal, y eso no iba a quedar así.
Una intervención rápida y decidida
Los agentes, alertados por el propietario del complejo, se presentaron en el lugar para evaluar la situación. Al llegar, se encontraron con los okupas dentro del inmueble, quienes se mostraron reacios a abandonar el espacio. A pesar de las advertencias claras y directas de la policía, estos insistieron en quedarse, como si el lugar les perteneciera.
Fue entonces cuando los funcionarios tomaron la decisión de entrar por la fuerza. Y así fue como lograron detener a estos dos presuntos delincuentes por usurpación y daños. Gracias a su rápida actuación, el apartamento pudo ser devuelto inmediatamente a su legítima propietaria. No cabe duda de que esta intervención es un claro recordatorio: aquí nadie puede tirar por la borda lo que pertenece a otro.