La situación se ha puesto seria en Palma y Llucmajor. La Policía Nacional, tras una investigación exhaustiva, ha decidido actuar y ha multado a cuatro propietarios de pisos que estaban haciendo un uso indebido del empadronamiento. En total, se han detectado 34 casos irregulares que no solo afectan a la legalidad, sino también al bienestar de nuestra comunidad.
El equipo de la Unidad Contra Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF 2) ha estado tras la pista de estos individuos. Uno de los casos más llamativos es el de un hombre que tenía nada menos que tres pisos: dos en Son Gotleu y otro en Llucmajor. Este mismo individuo permitió el empadronamiento irregular de ¡18 personas! Las consecuencias fueron rápidas: 2.000 euros por cada uno de sus inmuebles en Palma y una sanción más abultada de 7.000 euros por el piso en Llucmajor, sumando un total desorbitante de 11.000 euros.
La realidad detrás del fraude
No fue solo este caso; la operación en Llucmajor destapó otros tres propietarios con prácticas igualmente irregulares. Uno de ellos había empadronado a cuatro personas sin justificación, lo que le costó 2.000 euros, mientras otro recibió una multa más elevada de 4.000 euros por cuatro empadronamientos fraudulentos. Y como si eso fuera poco, un propietario en El Arenal acumuló ocho casos irregulares, resultando en una sanción impresionante de 6.501 euros.
Todas estas medidas han sido posibles gracias al esfuerzo conjunto entre UCRIF 2 y el Ayuntamiento de Llucmajor, trabajando codo con codo para reforzar los controles administrativos y prevenir fraudes que perjudican a todos nosotros.