La noticia ha golpeado con fuerza a la comunidad de Cala Millor. Una trabajadora de tan solo 37 años ha perdido la vida tras ser electrocutada este viernes en la estación eléctrica de Endesa, situada en Sant Llorenç. La tragedia se desató rápidamente, y cuando los sanitarios llegaron al lugar, no hubo nada que pudieran hacer más que certificar el fallecimiento de esta joven, dejando un vacío inmenso entre sus seres queridos.
Investigación abierta para esclarecer los hechos
La Guardia Civil se ha hecho cargo del caso y ya está investigando las circunstancias que rodearon este trágico accidente. ¿Cómo pudo suceder algo así? Muchos se preguntan si hay fallos en los protocolos de seguridad o si se trató simplemente de un desafortunado accidente laboral. Las respuestas aún están por llegar, pero lo cierto es que esta situación nos hace reflexionar sobre lo frágil que es la vida y cómo, en un instante, todo puede cambiar.