Era el 6 de agosto de 2022 cuando todo comenzó. Un miembro del clan de Los Pelúos se encontraba haciendo sus compras en un Lidl, cuando recibió amenazas de un integrante de la familia rival, los Sheriffs. En ese momento, la tensión que había estado creciendo durante años entre estos clanes estalló como una bomba. «Los Pelúos llamaron a la policía para pedir que hiciera algo porque si no lo harían ellos por la ley gitana», relató el jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, Ángel Ruiz, durante el juicio que se celebró este viernes contra cuatro miembros de Los Pelúos.
Un ataque brutal en plena calle
Ruiz dejó claro que esta no es una pelea cualquiera; son familias que han estado enfrentadas desde hace tiempo. «Creemos que fueron a buscar a la víctima, quien había protagonizado una agresión con arma de fuego año y medio antes», añadió. La historia se oscurece aún más al hablar del ataque brutal que ocurrió al día siguiente: el 7 de agosto. Un grupo liderado por los acusados emboscó al hombre en Son Gotleu y lo atacaron con palos y un adoquín pesado. Cuando cayó al suelo, lejos de detenerse, continuaron golpeándolo sin piedad.
A pesar de las lesiones graves sufridas, el hombre logró arrastrarse hasta su casa y fue trasladado en estado crítico al hospital Son Espases. Allí los médicos descubrieron fracturas en su cráneo que requerían cirugía urgente. Al día siguiente, los investigadores llegaron al lugar del ataque y encontraron el adoquín ensangrentado como evidencia irrefutable.
Según la Fiscalía, Los Pelúos exigieron una cantidad considerable de dinero a la víctima —un familiar cercano a los Sheriffs— demostrando así su intención clara: «actuar con ánimo de causarle la muerte». Además, uno de los acusados enfrenta dos años más por amenazas adicionales.
Estos cuatro miembros del clan —tres hombres y una mujer— se enfrentan a una posible pena de diez años tras las rejas por intento de homicidio y tendrán su turno para declarar más adelante en este juicio cargado de emociones y rivalidades familiares intensas.