Este domingo por la mañana, un Nissan Qashqai decidió hacer de las suyas y se estampó contra un bordillo en el túnel de Sóller. La cosa no quedó ahí; el coche quedó tan mal parado que ocupaba los dos carriles, obligando a cerrar el túnel mientras esperábamos a que una grúa hiciera su trabajo. Afortunadamente, los tres ocupantes del vehículo salieron ilesos, pero la situación no dejó de ser un buen susto.
El momento del accidente
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:15 horas. Según fuentes de la Guardia Civil, recibieron una llamada alertando sobre un coche averiado dentro del túnel que estaba impidiendo que otros pudieran circular. Rápidamente, movilizaron a sus agentes para evaluar lo ocurrido. Al llegar al lugar, se encontraron con los ocupantes charlando sobre cómo habían chocado contra el margen derecho del túnel. El conductor, para mayor tranquilidad de todos, fue sometido a pruebas de alcoholemia y dio negativo.
Parece ser que todo apunta a un simple despiste del conductor como causa del incidente. Tras varias maniobras y algo de tiempo perdido, la circulación se reanudó pasadas las 9:20 horas, cuando el coche ya había sido retirado. Un pequeño gran caos matutino que nos recuerda lo imprevisibles que pueden ser nuestras mañanas.