La tranquilidad de sa Indioteria se vio sacudida el pasado 11 de marzo por la acción de un hombre que, a sus 41 años, decidió hacer de los atracos su modus vivendi. Este sujeto, con nacionalidad española, se convirtió en protagonista de una serie de robos que dejó a muchos con el corazón en un puño.
En menos de dos horas, este asaltante se atrevió a perpetrar hasta cuatro atracos, utilizando incluso un cuchillo en dos ocasiones. Todo comenzó cuando la Policía Nacional recibió alertas sobre un hombre muy agresivo que estaba sembrando el caos en la zona. Al llegar, una mujer les contó cómo había abandonado rápidamente el lugar debido al comportamiento amenazante del delincuente.
Cómplices del miedo
A través de las investigaciones, los agentes descubrieron que no era la primera vez que este individuo hacía de las suyas. Dos días antes, había abordado a dos hombres: uno fue atacado mientras esperaba el autobús y sufrió un empujón contra la marquesina; el otro, víctima también del mismo tipo de violencia, tuvo que salir fuera de un bar para encontrarse con su peor pesadilla: un cuchillo bajo su nariz y una exigencia clara: dinero o consecuencias.
No solo eso; hay más historias desgarradoras detrás de cada atraco. Otro joven recordó cómo fue interceptado al acceder al portal de su edificio, donde el agresor le agarró del cuello y lo zarandeó en busca de dinero. Este tipo ha dejado huella no solo por los robos cometidos sino por el clima de temor que ha generado entre los vecinos.
Los agentes del Grupo Policial Judicial no han dejado piedra sin mover y están decididos a poner fin a esta espiral violenta. Así es como se desmantela un círculo vicioso donde unos pocos deciden jugar con la seguridad y paz del resto.