En un giro inesperado de los acontecimientos, un mecánico de Palma ha decidido hacer suyo el material del taller donde trabajaba, que además pertenecía a su expareja. El Ministerio Fiscal no se lo toma a la ligera y solicita dos años y medio de prisión para este hombre de 40 años. A esto se suma una multa que supera los 7.000 euros en concepto de responsabilidad civil. Todo esto tendrá lugar en un juicio que se celebrará muy pronto en los juzgados de Vía Alemania.
Una historia que comienza en agosto de 2022
Los hechos, según cuenta la Fiscalía, nos llevan hasta agosto del 2022. En ese momento, el acusado estaba trabajando como mecánico en un taller situado en el barrio de Bons Aires, el cual era propiedad mayoritariamente (un 90%) de su antigua pareja. Sin embargo, él decidió actuar sin pensar y apropiarse de varias herramientas valiosas del negocio: desde un cargador de baterías hasta un elevador de motores. En total, las herramientas robadas estaban valoradas en 24.975,56 euros.
Cuando la perjudicada se enteró del asunto, no dudó ni un segundo en denunciarlo ante la Policía Nacional. Los agentes comenzaron una investigación y lograron recuperar la mayoría de las herramientas sustraídas; aunque aún faltan por aparecer un ordenador y un cargador de aire acondicionado, valorados en 7.163,20 euros. Así es como nuestro protagonista terminó sentado en el banquillo para responder por su conducta poco ética.
Casi tres años después del incidente inicial, esta situación nos deja con muchas preguntas sobre cómo algunas decisiones pueden llevarnos a terminar enfrentándonos a las consecuencias legales más serias.