Este viernes, las aguas de Can Pastilla se convirtieron en escenario de un hallazgo desgarrador. A media tarde, alrededor de las cuatro menos cuarto, un barco de recreo avistó lo que nadie quería encontrar: el cadáver de una mujer flotando en la bocanada del puerto. Los equipos de emergencia no tardaron en movilizarse y, gracias al trabajo del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, el cuerpo fue recuperado y trasladado al Dique del Oeste en Palma.
Una tragedia más en la costa mallorquina
Las primeras investigaciones sugieren que esta mujer podría ser víctima de una patera naufragada, un trágico recordatorio del peligro que enfrentan muchas personas en su búsqueda por alcanzar tierras seguras. Lo más inquietante es que este es ya el tercer ahogado encontrado en nuestras costas en apenas unos días; una realidad que nos interpela y nos duele como sociedad.
Aunque los detalles son escasos, se sabe que la mujer no llevaba documentación, lo cual complica su identificación. La médica forense presente ordenó el levantamiento del cadáver mientras todos los presentes sentían el peso de la tristeza ante tan sombrío descubrimiento. Solo unos días antes, habíamos escuchado sobre otros dos cuerpos encontrados: uno en Cala Deià y otro en Son Moll, Capdepera. Una sucesión trágica que invita a reflexionar sobre nuestra realidad como comunidad.