Las aguas de Mallorca están revueltas, y no solo por el mal tiempo. En las últimas semanas, la Guardia Civil ha estado a la búsqueda de tres cuerpos sin vida en diferentes puntos del litoral, y ahora se enfrenta al desafío de localizar un cuarto cuerpo en las Islas Malgrats, cerca de Calvià. ¿Qué está sucediendo realmente bajo esas olas?
Todo comenzó cuando un vecino alertó a los servicios de emergencia tras ver algo sospechoso a unos 400 metros de la costa. «Era un cuerpo», aseguraba con firmeza. A primera hora de la mañana, los agentes se trasladaron rápidamente al lugar, pero el estado del mar les jugó una mala pasada y no lograron encontrar nada. Así que decidieron llamar a los buzos del GEAS, esos valientes que se sumergen donde otros temen ir.
Un panorama inquietante
A medida que avanzan las investigaciones, surgen más preguntas. Las fuentes policiales advierten que cada año ocurren temporales que arrastran cuerpos hacia la costa, y ya hemos visto cómo en años anteriores se hallaron hasta siete cadáveres en cuestión de días. La historia parece repetirse, y el clima no ayuda.
Aún más alarmante es la reciente serie de naufragios registrados entre las pateras que zarpan desde Argelia con destino a nuestras costas. Es posible que estos cuerpos sean los tristes restos de inmigrantes desaparecidos en su intento por alcanzar una vida mejor. Los hallazgos recientes -dos hombres encontrados sin vida en Son Moll y Cala Deià- parecen encajar con esta oscura realidad.
Uno estaba tan deteriorado que llevaba tiempo sumergido; el otro había perecido recientemente ahogado. Las corrientes del mar son implacables y hoy nos enfrentamos a una cruda verdad: muchos no logran llegar a nuestro hogar.
La situación es tensa y llena de incertidumbre; todos estamos pendientes de lo que pueda surgir entre las olas mientras buscamos respuestas sobre estas vidas perdidas.