La tranquilidad de la carretera de Artà se vio abruptamente interrumpida el pasado martes. Un Peugeot 207, conducido por un hombre que circulaba drogado, se estrelló contra dos coches aparcados, dejando como resultado a una pequeña de solo tres años herida. ¿Cómo puede ser que alguien decida ponerse al volante en ese estado?
Los testigos narran cómo la Policía Local llegó rápidamente al lugar del accidente tras recibir la alerta. Al acercarse, encontraron un escenario angustiante: una niña había quedado atrapada dentro de uno de los vehículos estacionados y necesitaba atención médica urgente.
Un desenlace preocupante
Los equipos sanitarios no tardaron en llegar y, con gran profesionalidad, atendieron a la menor antes de trasladarla a un centro médico donde su estado es ahora reservado. Mientras tanto, el conductor del Peugeot fue sometido a las pruebas pertinentes; dio negativo en alcoholemia pero el test de drogas no tuvo piedad y resultó positivo. Esto le ha costado una denuncia y una multa de 1.000 euros, además de enfrentarse a la posible pérdida de seis puntos en su carné si se confirma su estado.
Es alarmante pensar que este tipo de incidentes siguen ocurriendo. La irresponsabilidad al volante pone en peligro vidas inocentes y arruina familias enteras. Esperemos que esta situación sirva para reflexionar sobre nuestras decisiones en la carretera.