La tarde de este lunes, el ambiente en Llucmajor se volvió tenso cuando la Guardia Civil detuvo a un hombre de 28 años que viajaba en su coche. ¿La razón? Dos placas de 200 gramos de hachís escondidas en su interior, algo que no pasó desapercibido para los agentes que estaban realizando una verificación rutinaria.
Mientras revisaban vehículos y personas en el núcleo urbano, el olor a marihuana del automóvil del detenido hizo saltar todas las alarmas. El conductor, claramente nervioso, no podía ocultar lo que llevaba dentro. Al ser requerido por los guardias civiles, tanto él como su acompañante mostraron signos evidentes de inquietud.
Un hallazgo preocupante
Tras un registro minucioso del vehículo, los agentes encontraron ese paquete sospechoso: las dos placas de hachís. Con este descubrimiento, el hombre fue arrestado bajo la acusación de un delito contra la salud pública y trasladado a las dependencias locales para continuar con los procedimientos pertinentes.
No es la primera vez que nuestro municipio ve situaciones así; muchos nos preguntamos si alguna vez se acabará esta problemática relacionada con las drogas. La comunidad está cansada de tener que lidiar con estos asuntos tan graves y espera que se tomen medidas más contundentes para evitarlo.