En una jornada que parecía tranquila, el fuego ha hecho saltar todas las alarmas en un asentamiento entre Son Rossinyol y Son Castelló, justo al lado de la vía del Tren de Sóller. Los Bomberos de Palma, siempre listos para actuar, se han desplazado rápidamente a la zona para controlar un incendio que ha arrasado unas chabolas donde muchas personas sin hogar pasan sus noches.
Este lugar, frecuentado por aquellos que buscan refugio, es conocido por los trabajadores de las naves cercanas. Ellos han sido quienes dieron la voz de alarma tras ver cómo las llamas devoraban lo poco que tenían. “Es triste ver esto”, comentaba uno de ellos mientras miraba los restos humeantes. Y es que no es la primera vez que ocurre algo así; este espacio verde cercano al torrente de Na Bàrbara ha sido testigo del abandono sistemático al que están sometidos muchos ciudadanos en situaciones vulnerables.
Una situación preocupante
Afortunadamente, la lluvia y la humedad reciente han ayudado a los bomberos en su labor, pero el miedo y la incertidumbre han dejado huella entre los trabajadores del área. Ellos saben que cada pequeño incidente como este refleja una realidad más profunda: el descuido hacia estas zonas y sus habitantes. En un momento en el que se debería priorizar la atención y el apoyo social, nos encontramos ante un panorama desolador donde muchos parecen ser ignorados.
Así es como las llamas no solo consumen materiales; también avivan preguntas sobre qué estamos haciendo como sociedad para cuidar a quienes más lo necesitan.