Todo comenzó como una mañana cualquiera en un supermercado del barrio de Son Gotleu, donde un cliente habitual y un trabajador acabaron protagonizando una escena digna de película. El pasado 22 de febrero, las cosas se salieron de control cuando, tras poner su compra en la caja, el cliente uruguayo de 29 años y el empleado cubano de 49 comenzaron a discutir. Una simple conversación que se transformó rápidamente en algo mucho más violento.
El ambiente se tensó al punto que el trabajador, agobiado por la situación, empujó al cliente contra una vitrina. ¿Y qué hizo este? ¡No se quedó quieto! En plena riña, ambos intercambiaron golpes durante unos ocho minutos. La escena fue tan caótica que el dueño del local no pudo hacer otra cosa más que intentar separarlos.
La intervención policial y sus consecuencias
Finalmente, una patrulla de la Policía Local llegó al lugar para poner fin a esta pelea absurda. Ambos hombres terminaron en el hospital de Son Espases con lesiones y decidieron presentar denuncias ante la Policía Nacional. No es ninguna sorpresa que este trabajador no sea nuevo en esto; parece ser que ha tenido otros enfrentamientos con clientes anteriormente.
La Comisaría de Distrito Centro está investigando lo ocurrido y los agentes han estado recogiendo testimonios para aclarar todo lo sucedido. Así es como terminan las disputas en lugares donde debería reinar la tranquilidad: entre gritos y golpes, tirando a la basura cualquier atisbo de civismo.