En un día que parecía tranquilo, el humo comenzó a emerger del barrio de El Molinar, y no pasó desapercibido para nadie. La imagen de una autocaravana consumida por las llamas se convirtió en el centro de atención tanto para conductores como para los vecinos que, alarmados, miraban desde sus ventanas. Este desafortunado suceso tuvo lugar en un asentamiento donde reside una comunidad gitana, justo al lado del campo del Rotlet Molinar.
Un fuego devastador pero sin víctimas
Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales. Los bomberos llegaron rápidamente tras recibir la llamada de alerta al 112, enviados por testigos que se percataron del denso humo saliendo de un punto habitado. Con una dedicación admirable, los Bombers de Palma, junto con la Policía Local y Nacional, trabajaron durante más de media hora para extinguir las llamas y evitar que el fuego se propagara a otras partes del asentamiento.
La autocaravana quedó completamente calcinada; su interior repleto de trastos solo sirvió como combustible para la voracidad del fuego. Sin duda, este incidente pone sobre la mesa cuestiones más profundas sobre la seguridad y las condiciones en las que viven algunas comunidades en nuestra ciudad. Es un recordatorio claro: debemos estar atentos y reflexionar sobre lo que ocurre a nuestro alrededor.