Era un día cualquiera, con el sol brillando sobre la emblemática Plaza de España. Pero lo que debió ser una tranquila jornada se convirtió en un episodio de violencia inesperada. Un hombre, desprevenido, caminaba por allí cuando fue abordado por dos jóvenes, de 21 y 19 años, que decidieron que su móvil era más valioso que la paz de aquel momento.
Los hechos ocurrieron el pasado 4 de octubre alrededor de las 13.00 horas. Según relata la Policía Local de Palma, la víctima no tuvo tiempo ni para reaccionar antes de recibir golpes en la cara mientras uno de los delincuentes le quitaba el teléfono. Una escena desgarradora y violenta, digna de una película mala pero real.
La rápida respuesta policial
Afortunadamente, un testigo atento presenció todo lo sucedido y pudo aportar detalles cruciales sobre los ladrones. Gracias a esa información, los agentes se lanzaron a la búsqueda como si estuvieran en una caza del tesoro moderna. Fue cerca de Can Feixina donde lograron dar con ellos.
Cuando los policías llegaron al lugar del atraco, encontraron al hombre herido pero sorprendentemente firme en su relato; había recibido algunos golpes pero no estaba dispuesto a dejarse amedrentar. En cuestión de minutos, los agentes habían arrestado a ambos jóvenes, aunque uno de ellos intentó escapar como si tuviera alguna oportunidad.
Ahora enfrentan cargos por robo con violencia y lesiones leves. La historia terminó bien para la víctima gracias a la intervención rápida y efectiva del cuerpo policial, pero nos deja reflexionando sobre cómo algo tan cotidiano puede tornarse peligroso en un instante.