La historia que hoy nos llega desde Palma es, como mínimo, inquietante. Un joven español de 26 años fue detenido por la Policía Nacional tras ser sorprendido destrozando una puerta blindada y el sistema de alarma de un piso que pretendía okupar. La escena quedó grabada para la posteridad gracias a las cámaras de seguridad del edificio, dejando poco margen para la duda.
Todo comenzó este pasado lunes, cuando alrededor de las 20:30 horas, el 091 recibió una llamada de un cerrajero que se encontraba en plena faena al intentar cambiar una cerradura después de que alguien había irrumpido en la vivienda. Al llegar los agentes al lugar, se encontraron no solo con el joven sospechoso sino también con una mujer y dos niños pequeños dentro del piso. Lo curioso es que ellos afirmaron haber estado viviendo allí durante días, pero su versión quedó desmentida rápidamente al revisar las grabaciones.
Un daño considerable y una confesión inesperada
El cerrajero, actuando como portavoz de la propiedad, explicó a los policías que habían arrancado la puerta antiokupa y destrozado el sistema de alarmas; todo ello valorado en unos impresionantes 3.000 euros. Con esta información en mano y tras realizar varias gestiones pertinentes, el joven no tuvo más remedio que admitir su culpabilidad ante los agentes: había entrado a la fuerza rompiendo la puerta y causando destrozos.
Así fue como terminó bajo arresto por un delito de daños y ocupación. Una historia más que añade leña al fuego sobre los problemas actuales del alquiler y la ocupación ilegal en nuestras ciudades.