En la sala de lo Penal de Vía Alemania, en Palma, se vivió un momento tenso cuando se dio a conocer el veredicto contra un joven español de origen senegalés. Este chico, de solo 19 años, ha sido condenado a un año de prisión tras admitir que abusó sexualmente de una menor en el tren que va hacia Inca. La escena no fue un secreto: las cámaras del vagón grabaron cada instante escalofriante.
El hecho ocurrió la noche del 23 de agosto de 2023. Eran aproximadamente las 22:45 cuando este joven, junto con un amigo, comenzó a charlar con dos chicas menores. Todo parecía normal hasta que, cerca de la estación del ‘Enllaç’, el acusado perdió toda noción y se abalanzó sobre una chica de apenas 15 años. La víctima estaba sentada y vio cómo sus límites eran violados; él empezó a manosearla sin compasión y hasta intentó besarla. ¿Qué pasó por su mente?
Un camino hacia la justicia
La valentía de la chica al denunciar lo ocurrido ante la Guardia Civil fue clave para que se iniciara una investigación que puso en jaque al agresor. A pesar del intento inicial de la Fiscalía por imponerle doscientos años y medio tras las rejas, finalmente llegó a un acuerdo donde se le impuso esta pena más suave.
Aún así, el impacto emocional es irreversible y ahora tendrá que indemnizar a la víctima con 300 euros por daños morales. Su defensa solicitó la suspensión de la pena bajo ciertas condiciones; lo curioso es que tanto el fiscal como la jueza dieron luz verde siempre que él no vuelva a meterse en líos durante los próximos dos años.
No podemos quedarnos callados ante hechos así; es vital reflexionar sobre nuestra responsabilidad colectiva para proteger a los más vulnerables. Cada acto cuenta y debemos estar atentos para evitar que estas situaciones sigan sucediendo.