En una sala del tribunal de Palma, un hombre escuchó la sentencia que cambiaría su vida. Ha sido condenado a 15 años de cárcel por violar a su propio sobrino menor en una casa de s’Arenal, Llucmajor. Este caso ha dejado a todos con el corazón encogido, ya que se trata de un familiar que aprovechó la confianza y vulnerabilidad del niño.
La historia se remonta entre 2021 y 2022, cuando el menor, apenas un adolescente de entre 12 y 14 años, visitaba frecuentemente a su tío. En varias ocasiones, se quedó a dormir en su hogar, donde la oscuridad no fue suficiente para ocultar los actos repugnantes que vivió. El acusado, un hombre de 43 años originario de Colombia, utilizó esos momentos para cometer sus abusos.
Sufrimiento y valentía del menor
Aprovechando que el pequeño se quedaba dormido, el tío lo tocaba inapropiadamente. El chico despertaba confundido y rápidamente se alejaba hacia otras estancias buscando escapar de esa pesadilla. En uno de esos episodios inhumanos, mientras jugaban a pelear, el hombre tomó al menor por las manos impidiendo cualquier reacción. Fue entonces cuando lo violó sin piedad.
El impacto emocional ha sido devastador: angustia profunda, ansiedad y depresión han marcado la vida del joven tras estos horribles sucesos. De hecho, tuvo intentos trágicos de suicidio este marzo pasado debido al sufrimiento acumulado.
El tribunal ha dejado claro que confían plenamente en la versión del menor y no ven motivos para dudar de su credibilidad. Las palabras del juez son contundentes: «No hay indicios de intenciones espurias» por parte del niño.
Aparte de los años tras las rejas que le esperan al culpable, también deberá indemnizar al pequeño con 25.000 euros, una suma irrisoria frente al dolor infligido. La comunidad está indignada; esto es un grito desesperado para tomar conciencia sobre situaciones tan desgarradoras como esta.