La semana pasada, la tranquilidad de un centro comercial en Manacor se vio sacudida por un incidente inquietante. La Policía Nacional tuvo que intervenir tras la detención de un joven que no dudó en grabar a otros hombres mientras estos utilizaban los baños públicos. ¿Qué nos está pasando?
Todo comenzó cuando una víctima entró al baño y notó que había alguien con una actitud más que sospechosa. Al darse la vuelta para hacer lo suyo, se encontró con el chico apuntándole con su móvil. Un momento incómodo, sin duda. Tras terminar, el afectado salió del baño y compartió lo sucedido con su pareja.
Una discusión que acabó en detención
Pero la historia no terminó ahí. Mientras se dirigían al coche en el aparcamiento, el mismo joven apareció entre dos vehículos, observando su teléfono y, sorprendentemente, masturbándose. Esto encendió la chispa de una discusión que no tardó en escalar.
Tras un forcejeo donde ambos jóvenes se enfrentaron, el autor de las grabaciones terminó en el suelo y perdió su móvil en el proceso. Aprovechando la situación, la víctima tomó el teléfono antes de que su agresor pudiera reaccionar y huyó del lugar.
No obstante, este joven no se dio por vencido tan fácilmente. Usando GPS para localizar su dispositivo perdido, decidió llamar a la policía para informar sobre lo ocurrido: “Me robaron mi móvil”. Pero las cosas no eran tan simples…
Los agentes llegaron al domicilio donde estaba la pareja implicada y escucharon sus versiones sobre lo sucedido tanto dentro como fuera del baño. Al revisar el teléfono del detenido encontraron hasta 15 vídeos comprometidos, algunos mostrando partes íntimas de hombres desprevenidos.
Así fue como este joven fue arrestado por revelación de secretos mientras la comunidad reflexiona sobre cómo situaciones así pueden suceder justo bajo nuestros ojos. Una vez más queda claro que debemos estar alerta y cuidar nuestro entorno.