La historia que hoy nos trae la Policía Local de Consell es digna de ser contada. Resulta que un joven del pueblo, con un sentido del humor bastante peculiar, decidió plantarse frente a un radar móvil y dedicarle una ‘peineta’. ¿El resultado? Una broma que le puede costar hasta 600 euros.
Todo ocurrió cuando este muchacho, al volante de su coche, pasó por delante de un dispositivo diseñado para controlar la velocidad en una carretera donde muchos conductores no respetan los límites. En un momento inesperado, el chico frenó casi en seco y, mientras su acompañante miraba sin decir nada, estiró el brazo y le hizo un gesto muy claro al radar. Todo esto ocurrió bajo la atenta mirada de los agentes que estaban cerca y que no podían creer lo que veían.
Atrapado por su propio humor
A pesar de que el joven no iba a más de 5 kilómetros por hora —lo cual lo salvó de ser multado por exceso de velocidad—, los policías anotaron el número del vehículo y comenzaron las gestiones para identificar al conductor. Y así fue como dieron con él: resulta que vive en el mismo pueblo donde se desarrolló esta curiosa anécdota. Ahora, está a punto de recibir una sanción económica considerable por su comportamiento poco respetuoso.
Según han informado fuentes municipales, la multa podría alcanzar los 600 euros. Aunque hay una pequeña esperanza para él: si paga rápido, puede conseguir reducir esa cantidad. Mientras tanto, el radar permanecerá vigilante en esa calle principal del pueblo. Así que quien sabe si alguien más tendrá la brillante idea de desahogarse frente a este aparato en el futuro.