Era una noche cualquiera en Palma, cuando de repente, alrededor de las 23.40 horas, el silencio se rompió por el sonido de un incendio. En un aparcamiento público del Paseo Marítimo, un pequeño cobertizo metálico ardía con furia. Afortunadamente, la rápida acción de los equipos de emergencia logró evitar que el fuego se extendiera más allá.
Una transeúnte valiente fue quien dio la voz de alarma, señalando exactamente dónde estaba ocurriendo todo. Los policías locales y nacionales llegaron rápidamente al lugar para hacer frente a la situación. Con heroísmo, intentaron rescatar un coche que estaba peligrosamente cerca de las llamas. Sin embargo, la tarea no fue fácil; tuvieron que romper el cristal del conductor para desbloquear las puertas y empujar el vehículo hacia atrás, aunque se encontraron con que era automático y había quedado atrapado.
Los héroes del momento
Mientras tanto, los agentes no perdieron tiempo y comenzaron a utilizar varios extintores para contener el fuego hasta que llegaron los bomberos. Cuando estos últimos hicieron su aparición, la escena ya estaba bajo control gracias al esfuerzo conjunto de todos. No solo sofocaron las llamas, sino que también refrescaron la zona afectada.
Ahora queda por esclarecer si este incidente fue fruto del azar o si hay algo más detrás de él; la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación para descifrar si se trató de un acto vandálico o simplemente un accidente desafortunado.
Aunque no haya comentarios aún sobre este evento en Ultima Hora, lo cierto es que cada intervención como esta nos recuerda lo importante que es estar alerta y cuidar nuestros espacios públicos.