El pasado sábado, la calma del Paseo Marítimo se rompió cuando un joven de 23 años, originario de Bulgaria, decidió irrumpir en un local de ocio y hacer que la noche se tornara en una pesadilla para su expareja. En un giro inquietante de los acontecimientos, el hombre comenzó a amenazarla, mientras ella estaba disfrutando de una velada con amigas. No era la primera vez que esto ocurría.
Una situación insostenible
Los hechos sucedieron alrededor de las 12:30 horas. La víctima, rodeada por sus amigas, no podía imaginar que su expareja entraría con esa actitud agresiva y posesiva. La escena fue escalofriante; él la cogió del brazo y empezó a proferir insultos. En medio del caos, un amigo del agresor intentó calmarlo, pero nada parecía funcionar.
Ante la creciente tensión y el miedo palpable en el ambiente, las mujeres decidieron buscar refugio en el lavabo del local. Pero el joven no se detuvo ahí; las siguió hasta allí e intentó forzarlas a salir. Fue entonces cuando ellas tomaron la decisión valiente de encerrarse hasta que llegaron los agentes de policía.
Los efectivos de la Unidad de Intervención Inmediata (UII) llegaron rápidamente al lugar y se pusieron al tanto de lo sucedido. La denunciante relató que durante su relación había sufrido violencia constante y control absoluto por parte de él; incluso recordó cómo una vez tuvo que esconderse en su coche para escapar tras sufrir daños valorados en más de 400 euros. Con esta información sobre la mesa, no hubo más dudas: era hora de actuar.
A raíz del incidente, la Unidad de Protección Familiar (UPFA) llevó a cabo una evaluación del riesgo utilizando el sistema VioGén y los resultados fueron alarmantes: alto riesgo. Por eso mismo, activaron todas las medidas necesarias para proteger a la afectada según protocolo establecido.
El sospechoso fue trasladado al cuartel de San Ferran después del arresto y quedó bajo custodia mientras se completaban las diligencias pertinentes antes de ser entregado a la Policía Nacional. Una historia más que nos recuerda lo urgente que es poner fin a estas situaciones descontroladas.