No se le olvidará nunca esa cara. Esa fue la sensación de una mujer en Palma, quien reconoció al ladrón que días atrás la había agredido para robarle el móvil. La situación es angustiante: el delincuente, en un arrebato de violencia, la sujetó por el cuello y la lanzó al suelo como si fuera un simple objeto. Pero ella no se quedó callada.
Un encuentro inesperado
Días después del ataque, mientras paseaba tranquila, lo vio. Su corazón debió latir a mil por hora. Sin pensarlo dos veces, llamó al 091 y explicó todo a los agentes que acudieron rápidamente. Recordó cómo aquel hombre la abordó, cómo sus manos fuertes le cerraron el paso y cómo luchó por recuperar su dignidad en medio de aquella brutalidad.
Afortunadamente, varios testigos intervinieron y eso hizo que el ladrón huyera despavorido, pero ella se quedó con su imagen grabada en la mente. Tras recibir atención médica por las lesiones sufridas en su rostro, volver a encontrarse con él fue un golpe del destino. Al reconocerlo al instante, él también pareció recordar ese encuentro tan violento; asustado, se metió en un local cercano para escapar.
La intervención de la Policía Nacional fue rápida y eficaz; lograron dar con el sospechoso en las inmediaciones y lo arrestaron como presunto autor de un delito de robo con violencia. Este episodio no solo resalta la valentía de una mujer que decidió no dejarse vencer por el miedo, sino también la importancia de mantener nuestra seguridad frente a actos tan despreciables.