En una noche que prometía ser como cualquier otra, la diversión se tornó en un momento de tensión en un bar de copas de Palma. Un chico de tan solo 18 años decidió ‘tirar a la basura’ su buena reputación al repartir billetes falsos entre sus amigos para pagar sus consumiciones. Todo comenzó cuando una amiga suya intentó abonar el precio de una copa con un billete de 50 euros, y la camarera, con buen ojo, detectó que algo no estaba bien.
El desenlace inesperado
La chica, al verse descubierta, confesó que el dinero se lo había dado un amigo que estaba presente. Esta declaración encendió las alarmas y el gerente del local se dirigió rápidamente a la Policía Nacional. Ya había estado viendo algo raro: durante el recuento de la caja, había encontrado varios billetes sospechosos—tres de 50 euros y tres de 20.
Los agentes llegaron al lugar justo a tiempo para identificar a la joven y comenzaron a investigar al grupo. Con unos simples cacheos encontraron más billetes falsificados: dos más de 50 y tres de 20. Todos apuntaron al mismo culpable: el chico que les había pasado el dinero, quien les exigió un porcentaje por cada pago. Así fue como acabó tras las rejas acusado de falsificación de moneda legal.
Aunque este incidente ha dejado a muchos con mal sabor de boca, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevos arrestos. ¿Qué nos está pasando? La comunidad debe estar alerta para evitar caer en estas trampas tan evidentes.