La noche del pasado sábado, un bar de la calle Alfons el Magnànim se convirtió en el escenario de una escena digna de película. Un colombiano de 30 años, tras pasar unas horas disfrutando de unas copas con un amigo, decidió que no iba a hacerse cargo de la cuenta. Pero eso no fue todo; lo que comenzó como una noche divertida terminó en un espectáculo lamentable.
El desenlace inesperado
Según han informado los agentes de la Policía Local, el dueño del bar tuvo que llamar al 092 cuando vio que uno de sus clientes se negaba a pagar y había causado algunos destrozos en el local. Al llegar, los policías encontraron al joven dormido en la barra. Una situación surrealista que, aunque suene increíble, se volvió bastante común en ciertos ambientes nocturnos.
El propietario explicó a los agentes que tanto él como su amigo habían estado bebiendo durante horas y tras una discusión rompieron varias copas. Uno decidió marcharse mientras el otro pensaba que no era su responsabilidad abonar lo consumido; él creía firmemente que debía ser su compañero quien pagara esa cuenta.
A pesar de las explicaciones y del intento de convencerlo, el joven mantuvo firme su negativa a identificarse y a pagar lo debido. Fue entonces cuando los agentes tomaron cartas en el asunto y decidieron arrestarlo. Sin embargo, la historia no termina ahí; al llegar a los calabozos de San Fernando, este individuo comenzó a insultar a una funcionaria con comentarios machistas y despreciativos.
Finalmente, después de todo este lío, se logró conocer su identidad y fue puesto en libertad bajo la condición de presentarse ante la autoridad judicial cuando le sea requerido. La moraleja aquí es clara: hay situaciones donde es mejor tener cuidado con cómo se comporta uno fuera de casa. En definitiva, una noche llena de decisiones desafortunadas que nos recuerda lo impredecible que puede ser salir a disfrutar.