En un giro que no sorprende a nadie, la Audiencia de Palma ha decidido que Ali Khouch, el hombre que acabó con la vida de su mujer embarazada y su pequeño hijo en sa Pobla, permanezca tras las rejas. La presidenta del jurado popular ha determinado que debe seguir en prisión provisional durante 20 años. En sus propias palabras, «se considera necesario, adecuado y proporcionado al caso concreto acordar la prórroga de la medida cautelar de prisión provisional».
La gravedad del crimen pesa como una losa
El fiscal Antonio Aponte, junto al abogado de la familia afectada, Pablo Juanico, no escatimaron esfuerzos para argumentar que dejar a este hombre en libertad sería un riesgo inaceptable. Con el temor palpable de que pudiera fugarse o incluso atentar contra los familiares de las víctimas, insistieron en mantenerlo encerrado. Y es que, cuando se trata de un delito tan abominable como este, cualquier duda parece un lujo peligroso.
A pesar de esto, el abogado defensor, Miguel Ángel Ordinas, está intentando revertir la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB). Argumenta que debería fijarse un porcentaje específico del tiempo a cumplir antes de considerar una posible expulsión del país. Sin embargo, la jueza no parece dispuesta a ceder ante estos reclamos.
Khouch fue condenado por tres delitos graves: asesinato con alevosía y ensañamiento (25 años), otro asesinato también con alevosía (prisión permanente revisable) y maltrato habitual (seis meses). En total se habla de penas acumuladas que podrían llegar hasta 40 años. Pero aquí está lo más impactante: aún así hay quienes piensan que podría haber esperanza para él.
No obstante, la magistrada dejó claro en su auto que “la progresión al tercer grado” requeriría un cumplimiento mínimo de 22 años. Y si alguien piensa que esto puede ser suave o indulgente es porque desconoce realmente lo horrible del crimen cometido. No olvidemos: este hombre segó vidas; no solo arrebató a una madre y su hijo por nacer; destrozó una familia entera y dejó cicatrices imborrables.