Este viernes, a última hora de la mañana, un camión lleno de aguas residuales ha protagonizado un incidente que ha dejado la autopista de Inca, en dirección a Palma, convertida en un verdadero caos. Imagínate el escenario: el vehículo pesado se ha dado varias vueltas de campana, como si quisiera hacer una acrobacia, pero sin ninguna gracia. Afortunadamente, los dos ocupantes han salido ilesos; sin embargo, por precaución, se les ha trasladado a un centro hospitalario. No está de más cuidar nuestra salud.
Agujeros en la carretera y paciencia infinita
Las colas kilométricas no tardaron en formarse, como si todos los conductores hubieran decidido participar en una maratón de espera. ¿Qué nos está pasando? En lugar de avanzar con fluidez hacia nuestros destinos, nos encontramos atrapados en este monocultivo turístico que parece ignorar nuestras vidas cotidianas. Este tipo de incidentes nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra rutina diaria y cómo un simple accidente puede cambiarlo todo. Mientras tanto, solo queda armarse de paciencia y esperar a que las cosas vuelvan a su cauce normal.