En Palma, la historia de una madre y su hija ha tomado un giro inesperado que ha levantado más de una ceja. La Policía Local se ha visto obligada a investigar a esta joven de 21 años, originaria de Paraguay, por conducir sin carnet. Pero lo que realmente ha llamado la atención es cómo su propia madre permitió que esto sucediera. Todo comenzó cuando la expareja de la madre decidió dar un paso adelante y denunciar lo que él consideraba un grave error.
Un testimonio revelador
Alejandro Sepúlveda, el denunciante, presentó unos vídeos que dejaban poco a la imaginación: en ellos se podía ver claramente a la chica al volante mientras su madre ocupaba el asiento del copiloto. Según sus palabras, parece que estaban haciendo prácticas de conducción durante enero. Y aquí viene lo más inquietante: en una ocasión, la joven llevaba a un menor en el coche con él sistema de retención infantil.
Ante esta situación, la Sala de Atestados no tuvo más remedio que abrir una investigación. Así fue como ambas fueron citadas para declarar; no eran detenidas aún, pero sí investigadas. Tras las indagaciones pertinentes, los agentes confirmaron lo peor: ¡la hija no tenía ningún permiso para conducir! Además, acusaron a la madre como cómplice en este acto tan imprudente.
El desenlace llegó rápido. Ambas se presentaron ante un juicio exprés y resultaron condenadas a 60 días realizando trabajos comunitarios y también tendrán que hacer frente al pago de las costas judiciales. Sin duda alguna, una lección dolorosa para ellas sobre las responsabilidades al volante.