Este jueves por la mañana, la tranquilidad de la calle Osca en Es Rafal se vio interrumpida por una situación alarmante. Los bomberos y la Policía Local se movilizaron rápidamente hacia un edificio que presentaba serios riesgos de derrumbe. La finca, que cuenta con planta baja y primer piso, había despertado las alarmas tras ser evaluada por los equipos de emergencia.
Desalojo y asistencia a familias vulnerables
Al llegar al número 20 de la calle, los agentes establecieron un perímetro de seguridad mientras los bomberos realizaban sus tareas para proteger la edificación. Acompañados por arquitectos del Ayuntamiento de Palma, pronto quedó claro que lo más sensato era desalojar el inmueble. Las vigas estaban en mal estado y el riesgo era inminente.
La situación se tornó aún más delicada cuando se supo que en la planta baja vive una familia vulnerable: un matrimonio con tres pequeños. ¡Imagínense! Uno de ellos apenas tiene dos años, otro seis y el mayor diez. Ante esta realidad desgarradora, se activaron los servicios sociales para ofrecerles un nuevo hogar. Mientras tanto, en el piso superior reside una mujer que no estaba presente durante todo este caos.
A veces nos olvidamos de cómo las crisis pueden golpear a quienes menos lo merecen. En medio del drama, es fundamental recordar que hay personas detrás de cada noticia; familias completas enfrentando situaciones complicadas mientras nosotros seguimos con nuestras vidas cotidianas.