En un día que parecía normal, la tranquilidad de una calle en Palma se vio interrumpida por el espectáculo aterrador de dos coches envueltos en llamas. Todo comenzó cuando un hombre de 37 años, español y con poco que perder, decidió prender fuego a los vehículos y también a la puerta de entrada de una vivienda. Las cámaras de seguridad no dejaron nada al azar y grabaron cada uno de sus movimientos como si fuera un mal guion cinematográfico.
El fuego, un robo y la reacción vecinal
Este acto insensato ocurrió el pasado 2 de febrero, cuando nuestro protagonista del desastre se acercó a la casa situada en la calle Camí dels Reis. Lo más indignante es que, además del incendio, se robó una cadena de oro que había dentro de uno de los coches. Imagina la escena: uno de los amigos del propietario salió a hacer unas compras y se encontró con el horror; rápidamente alertó al dueño y llamó a emergencias. Los bomberos llegaron velozmente, luchando contra las llamas mientras el resto observaba asombrado desde sus ventanas.
La Policía Nacional no tardó en abrir una investigación. Cuando llegaron al lugar, ya era evidente que algo malo había sucedido: uno de los vehículos tenía el capó completamente quemado y el otro no estaba mucho mejor. La puerta y el telefonillo también sufrieron su parte del daño. Tras varias gestiones, los agentes lograron descubrir que este incendiario había rociado ambos coches con líquido inflamable antes del espectáculo pirotécnico.
Pero eso no fue todo; al parecer su ropa también quedó hecha trizas tras la deflagración. El denunciante comentó que había visto cómo el ladrón sustraía esa cadena dorada, dejando claro que esto no solo era un ataque al patrimonio ajeno sino también un robo vil. Finalmente, gracias al trabajo del Grupo de Atracos, fue localizado y arrestado días después.
Aún quedan muchas preguntas sin responder sobre por qué alguien podría llegar a hacer algo tan irracional como quemar coches y entrar en casa ajena para robar. La investigación sigue abierta; solo podemos esperar que este tipo encuentre algún sentido común antes de volver a actuar.